Te ayuda a obtener las máximas respuestas con más paciencia, las que hacen que evites las posibles curvas, trampas que les llamo, estas te pueden desviar del camino…TU CAMINO…para distraerte y ponerte a prueba de qué es lo siguiente que harás cuando se presenta la dificultad, si retirarte o persistir, valorándose así cuanto de importante es para ti seguir hacia tu camino deseado. Cuando nos alejamos o no conseguimos llegar a donde ansiamos, no es fruto de equivocaciones sino de malas estrategias empleadas, falta de objetivos específicos y de un buen plan de acción.

En mi caso, en el trabajo directo con los pacientes, durante mis primeros años, observé mi compromiso, mi pasión por entender qué necesitaban o querían las personas, el cómo era capaz de sumergirme en esas visitas sin noción del tiempo, el interactuar a través de la comunicación hablada, ayudando a diferentes personas con multitud de casos iguales y a la vez muy diferentes…sintiéndome libre, pues me liberaba el poder compartir con los demás el recurso más potente que reconocía en mí y que sabía que ellos también lo poseían , el recurso de fluir ante la evolución natural de: escuchate, atiendete y permítete hacer con paciencia un camino, el cual te haga disfrutar durante y por siempre de ti, de tus pasos, obteniendo tu superación personal, ¡no te rindas, no te conformes!